miércoles, 26 de septiembre de 2007

Soledad


Soledad


¿Y como perdurar sin compañía?
De esas que te llevan la vida.
Haciendo esfuerzos de no pensar
o tal vez acostumbrándose a la soledad.

Que feas palabras: ¡acostumbrarse a la soledad!
Desde el lugar en que me estés leyendo
vas a sentir ese frío por vivirlo,
haberlo vivido o simplemente pensarlo.

Tan pocas palabras son tan dolorosas,
tan hirientes en lo profundo del alma.
Podremos revestirlas de libertad
plenitud, overol o excesos.

Nunca antes tantas mentiras juntas
se posaron sobre ella.
Es que en tercera persona es sólo
sencilla, humilde, y hasta celebrada.

Al estar con ella lo blanco de los sueños
ven la oscuridad opacándonos el renacer
tan caprichosa, tan afligida, tan expectante

Tan sola…


Diego Robert Sellanes


lunes, 3 de septiembre de 2007

Simple





Y cuánto pesa llegar a casa
y no tener un "cómo te fue" en el oído,
unos masajes en la nuca
y un abrazo compartido…


Una mirada sin decir nada,
unas piernas de almohada,
unos besos en la mano
y simplicidad en los actos

Algún día será pecado
dar un manual de amor
en tan escasas palabras
llenas de verdad

Otros dirán sencillamente
que es la solución a la soledad,
tan pequeñas cosas
que acaban por suicidarme en la cama.





Diego Robert Sellanes