jueves, 8 de marzo de 2007

Creciendo


¿Muy joven para querer?
¿Muy raro para entender?
¿Muy sordo para escuchar
lo que siento para amar?

Esta dulce espera
creciendo para vos.
Crezco y envejecés
para siempre y un día más.

No puedo levantar esta barrera
rebalsada de tus principios.

Creciendo espero
un mañana diferente.
Junto a mi cama
y que este fuego se encienda.

Las horas volando,
mi luz pasando.

De mi cabeza no te puedo sacar
y recostada decís:

“Muy joven para querer,
muy raro para entender,
muy sordo para escuchar
lo que sentís para amar”

Creciendo muero
un día diferente.
Junto a mi cama
que este fuego se encienda.

Llama que estás ahí,
no la dejes pasar,
contágiale mi frenesí
y a esta vida hazla rodar.

En mi vida ya estás
y mojada me herís:

“Muy joven para querer,
muy raro para entender,
muy sordo para escuchar
lo que sentís para apreciar”

Apreciarte la vida entera quiero,
que este fuego sople
como el viento Pampero.
Que estas agallas revienten,
que este sol se funda
y que esta noche se encienda.
No creyendo crecer
y que el mañana te pierda.


Diego Robert Sellanes

miércoles, 7 de marzo de 2007

Ten cuidado (el día que vendas tu vanidad)


Ahora estás atada
¿acaso yo no pienso?
¿quién pone los límites?
Soy como tú, no lo siento.

Cuando te agarre
te ayudaré a pensar.
No sirve de nada arrancar.

Yo también fui viejo,
verás que es muy fácil ser tonto.
Sólo querés asustar,
pero con golpes no vas
a convencer a la gente,
ni siquiera
llegarás a discernir.

Está debajo de la arena,
¿encontrás eso muy raro?
Nunca lo viste así.
Ven, busquemos ayuda:
“volvé a tu casa”,
¿porqué me mirás así?

No lo puedo encontrar,
tal vez está en la cocina,
¿seguimos?
Di por favor...

Es como el arte,
este ambiente es terrible.
Los que no fueron invitados
que se vayan.

Tú, tus mapas y tus libros,
huyes de todo fingiendo:
“¡que linda blusa para vos!”

No sé si recibiste mis mensajes,
de todos modos no estamos apurados.
Traté de detenerte
y mostrarte lo correcto,
pero no necesitarás ésto.

Disculpen que no lo pueda hacer,
la vejez me está volviendo estúpido,
llena de vida.

De pronto llega una oportunidad.
Un día vendes jamón
y al otro tu vanidad.

Diego Robert Sellanes