martes, 24 de abril de 2007

Explicación de un poema (hablándole a la musa)


A veces uno cambia las situaciones,

y deja en un ser, una cara,

un instante, un momento o la vida misma

sensaciones que a veces no son ciertas.


Pido disculpas de llamarte amor

cuando no existe nada entre los dos,

aunque asi lo desee...


Sé que no sabrás comprender

que por una noche de tu presencia

cautive mi almohada

con tu imagen en mis sueños.


Y el hecho de volver a encontrarte solo es cuestión de fe,

esa fe que se desvanece en cada día al no verte,

y la ditancia nos podrá jugar una mala pasada,

me mirará diferente,

aunque ni la fe ni la distancias comprendan

que mi ser daría lo que no tengo por tenerte.




Diego Robert Sellanes

martes, 10 de abril de 2007

Tus secretos bien guardados


Sueles pertenecer
a un status ideal.
Me conmueves con esa
intrínseca mirada.

Tanta moral,
tanta verdad,
tantos versos
para tu soledad

Imagino tu habitación,
tus secretos bien guardados.
Mientras desafío
romper estos candados

Sueles pertenecer
a un status ideal.
Me conmueves con esa
intrínseca mirada.

Tu forma de mover,
tus dolores pasados,
tu caliente andar
y tus secretos bien guardados

Tanta moral,
tanta verdad,
tantos versos
para tu soledad.



Diego Robert Sellanes

Sólo verte de nuevo


En cada momento
en el que estás tú,
mi ser se siente volar.
Tú me vas a acompañar
cuando vea los días pasar.
Tú me vas a acompañar
cuando mi latir llegue al final.
A veces me obligo
frenarme un poco
y verte respirar...

Para tu ángel adorar,
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.

Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.

Aunque me cueste la vida
e incrédula me veas llorar,
sos lo que siempre quise,
no me hagas callar.

Aunque me mires sonrojada,
te quiero hacer sentir
todo lo que te aprecio
antes de partir

Para tu ángel adorar
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.

Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.

No tengas miedo
de brindarme tu piel,
por todo lo que di,
sabrás, jamás seré infiel.

Dulce jazmín perfumada,
los hoy y las mañanas.
No paro de no creer
lo que veo bajo esas pestañas

Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.



Diego Robert Sellanes

Cruel


Cae la tormenta
sobre mis pestañas.
Tus labios manejás
pero a este ser ya no engañás.

Con whisky, con pastillas
con pala o con vos,
no sé como manejarme mejor.

Mis galgos quedaron huérfanos
y mi canilla cerrada.

Saboreándote
reconozco que
podés llegar
a ser cruel...

Cruel, cruel,
como mi antes de ayer.
Cruel, cruel,
como una cascabel.
Cruel, cruel,
como una bala en mi piel.

Masco ira
de tu placer cotidiano.
Sueño salvaje
de ver tus ojos temprano.

Viendo esa ginebra
imagino tu cara...

Te imagino en mi cuarto
toda desparramada,
ladrando de placer
y con mis ansias agotadas.

Pero al saborearte
comprendo que eres cruel...

Cruel, cruel,
como mi antes de ayer.
Cruel, cruel,
como una cascabel.
Cruel, cruel,
como una bala en mi piel.

Mi fe respira
en tus cabellos castaños,
esperando durar en ti
más de cuatrocientos años.

Diego Robert Sellanes