
A veces uno cambia las situaciones,
y deja en un ser, una cara,
un instante, un momento o la vida misma
sensaciones que a veces no son ciertas.
Pido disculpas de llamarte amor
cuando no existe nada entre los dos,
aunque asi lo desee...
Sé que no sabrás comprender
que por una noche de tu presencia
cautive mi almohada
con tu imagen en mis sueños.
Y el hecho de volver a encontrarte solo es cuestión de fe,
esa fe que se desvanece en cada día al no verte,
y la ditancia nos podrá jugar una mala pasada,
me mirará diferente,
aunque ni la fe ni la distancias comprendan
que mi ser daría lo que no tengo por tenerte.
Diego Robert Sellanes
No hay comentarios:
Publicar un comentario