
En cada momento
en el que estás tú,
mi ser se siente volar.
Tú me vas a acompañar
cuando vea los días pasar.
Tú me vas a acompañar
cuando mi latir llegue al final.
A veces me obligo
frenarme un poco
y verte respirar...
Para tu ángel adorar,
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
Aunque me cueste la vida
e incrédula me veas llorar,
sos lo que siempre quise,
no me hagas callar.
Aunque me mires sonrojada,
te quiero hacer sentir
todo lo que te aprecio
antes de partir
Para tu ángel adorar
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
No tengas miedo
de brindarme tu piel,
por todo lo que di,
sabrás, jamás seré infiel.
Dulce jazmín perfumada,
los hoy y las mañanas.
No paro de no creer
lo que veo bajo esas pestañas
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
en el que estás tú,
mi ser se siente volar.
Tú me vas a acompañar
cuando vea los días pasar.
Tú me vas a acompañar
cuando mi latir llegue al final.
A veces me obligo
frenarme un poco
y verte respirar...
Para tu ángel adorar,
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
Aunque me cueste la vida
e incrédula me veas llorar,
sos lo que siempre quise,
no me hagas callar.
Aunque me mires sonrojada,
te quiero hacer sentir
todo lo que te aprecio
antes de partir
Para tu ángel adorar
tu bendición yo quiero.
Que mi ritmo hagas agitar
y que me brindes tu corazón entero.
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
No tengas miedo
de brindarme tu piel,
por todo lo que di,
sabrás, jamás seré infiel.
Dulce jazmín perfumada,
los hoy y las mañanas.
No paro de no creer
lo que veo bajo esas pestañas
Por ti llegué a rezar,
tú eres mi credo.
En cada despedida suplico
sólo verte de nuevo.
Diego Robert Sellanes
No hay comentarios:
Publicar un comentario